Durante décadas, los superordenadores han sido máquinas gigantescas. Filas de servidores refrigerados, salas enteras llenas de cables y procesadores, y un consumo eléctrico capaz de alimentar un pequeño barrio. Por eso, cuando aparece un dispositivo que promete concentrar parte de esa potencia en un aparato del tamaño de una batería portátil, la pregunta surge casi automáticamente: ¿hasta dónde puede miniaturizarse la inteligencia artificial?
Eso es precisamente lo que propone Tiiny AI Pocket Lab, un dispositivo presentado por la startup Tiiny AI que se anuncia como el superordenador de inteligencia artificial más pequeño del mundo.
Con apenas 14 centímetros de largo, 8 de ancho y algo más de dos de grosor (aproximadamente el tamaño de un power bank), pesa unos 300 gramos, pero promete ejecutar modelos de inteligencia artificial que hasta hace poco solo podían funcionar en centros de datos. Tal es su tamaño, que ha sido reconocida por Guinness como la más pequeña del mundo.
La idea detrás de este dispositivo es sencilla pero ambiciosa: trasladar la inteligencia artificial desde la nube hasta el bolsillo. En el interior del AI Pocket Lab hay un procesador ARM de 12 núcleos acompañado de una unidad de procesamiento neuronal (NPU) dedicada.
Juntos alcanzan aproximadamente 190 TOPS (siglas de billones de operaciones por segundo), una medida habitual para calcular la capacidad de procesamiento de IA.
Fuente: Globovisión




